para romper la presa
que en mis párpados
la pena guarda.
Es tan complicado mantener,
en la noche eterna, la máscara.
Como plomo transparente
liberar las pesadas lágrimas,
solo un instante, y volver
de nuevo a la calma.
Donde estuvo mi corazón
solo queda una lápida
que aprieta tanto
que me deja sin habla.

No hay comentarios:
Publicar un comentario