dejad al viento mis cenizas
y en el aire azul
dibujaré, gris, una sonrisa.
Cuando me vaya
seguro llorarán los corazones
y yo de nuevo volvería,
como susurro
para decirte:
sonrie y no llores.
Que en la oscuridad,
el sueño eterno,
no hay lugar para dolores.
Que todo llega, todo pasa
y ,tiempo al tiempo,
todos llegamos
a esos rincones.

1 comentario:
esta muy bueno...
si todos creyesen que nunca se llega a un desapego emocional, no les dolerian tanto las despedidas... muy bueno...
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