Por los tenebrosos rincones de mi cerebro, acurrucados y desnudos, duermen los extravagantes hijos de mi fantasía, esperando en silencio que el arte los vista de la palabra para poder presentarse decentes en la escena del mundo. Bécquer - Prólogo a Rimas y leyendas
lunes, 3 de agosto de 2009
X
Te vi llegar, desconocido, y sonreíste.
Mis palabras torpes en tu idioma extranjero.
Tú sonreíste.
Solo unos días cada segundo añorando tu aliento.
Toda mi razón juntos en la playa se la llevó el viento.
Y ahora me duele sentir todo esto como un simple sueño.
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