de eterno insomnio
(pesadilla en vida),
alterno sueños de amor
con falsos amores
en cualquier esquina.
Persigo fantasmas,
meras fantasías;
soy adicto a una droga
que ya no se estila.
Muerta la lujuría
siento que la noche
jamás fue tan fría.
Echo de menos inyectarme,
directa en vena,
tu sonrisa fundida.
Quizás no fuera amor,
solo química y endorfina,
pero quisiera colgarme
de tu sonrisa infinita.

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