Por los tenebrosos rincones de mi cerebro, acurrucados y desnudos, duermen los extravagantes hijos de mi fantasía, esperando en silencio que el arte los vista de la palabra para poder presentarse decentes en la escena del mundo.
Bécquer - Prólogo a Rimas y leyendas

miércoles, 8 de diciembre de 2010

XII - Una palabra, un beso

Una palabra, un beso,
iluminan la oscuridad,
me descubren el Cielo.

¿Puede ser, que en la mañana
como esas hojas de invierno
se nuble tu recuerdo
arrastrado por el viento?

Que me falte el aire,
que me sienta muerto,
que tras mi ventana,
sea el mundo un desierto.

¡Malditos sean los sueños
que nos alzan al cielo
y nos arrojan al suelo!

Y todo...
por una palabra,
un beso.
Safe Creative #1109200100240

2 comentarios:

Christian Ingebrethsen dijo...

Uhhh, que poemas más chulos, me gusta tu blog, voy a añadirte al blogroll.

Besos.

Abel Trujillano dijo...

La verdad es que a veces nos conformamos con cosas tan sencillas, y ni si quiera eso nos dan¡ Bonito poema¡ Un abrazo