Por los tenebrosos rincones de mi cerebro, acurrucados y desnudos, duermen los extravagantes hijos de mi fantasía, esperando en silencio que el arte los vista de la palabra para poder presentarse decentes en la escena del mundo.
Bécquer - Prólogo a Rimas y leyendas

miércoles, 20 de febrero de 2008

I - Ayer te recordé

Ayer te recordé
y mi sangre fue río,
furioso contra las piedras,
libre de penas y cadenas.

Hoy desperté
y fue un adiós,
lejano silencio que queda,
habitación vacía,
luces rotas
¡silencio!.

Y si regresas
yo callaré mis palabras secretas,
y escucharé lo que me cuentes,
sonriente.

Pero callada, susurrante
apenas evidente,
lluvia contra el cristal,
prisión y mascara en mi mente,
una voz te echará de menos
por siempre.

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6 comentarios:

Juancho dijo...

Increíble poema... me ha encantando.

Sigue así.

Un saludo

NiñoMalkavian dijo...

Gracias ^_^

HoyganHamijos dijo...

Lo peor son los cambios bruscos que producen esos momentos... de pasión a calma... de todo a nada...
Y encima, sabemos que es un circulo vicioso del que es extremadamente escapar o conseguir una estabilidad (por lo menos en la parte de la pasion y el todo)

Precioso el poema :)

Verito dijo...

me gusto ese poema,en el cual passa de todo a nada,y lo peor esque te vuelves adicta a esta inestabilidad,(por lo menos a mi me pasa) y cuando encuentro la estabilidad por completo me empiezo a aburrir:S

cuidate

Un beso!

Anónimo dijo...

Que lindo poema, este poema lo sentí como si saliera desde mi interior. Me gustó tu blog y bienvenidio al mío.

Global_Server dijo...

Me gusta lo que escribes. Podriamos intercambiar impresiones que siempre es enriquecedor (ademas soi de granada)