y mi sangre fue río,
furioso contra las piedras,
libre de penas y cadenas.
Hoy desperté
y fue un adiós,
lejano silencio que queda,
habitación vacía,
luces rotas
¡silencio!.
Y si regresas
yo callaré mis palabras secretas,
y escucharé lo que me cuentes,
sonriente.
Pero callada, susurrante
apenas evidente,
lluvia contra el cristal,
prisión y mascara en mi mente,
una voz te echará de menos
por siempre.

6 comentarios:
Increíble poema... me ha encantando.
Sigue así.
Un saludo
Gracias ^_^
Lo peor son los cambios bruscos que producen esos momentos... de pasión a calma... de todo a nada...
Y encima, sabemos que es un circulo vicioso del que es extremadamente escapar o conseguir una estabilidad (por lo menos en la parte de la pasion y el todo)
Precioso el poema :)
me gusto ese poema,en el cual passa de todo a nada,y lo peor esque te vuelves adicta a esta inestabilidad,(por lo menos a mi me pasa) y cuando encuentro la estabilidad por completo me empiezo a aburrir:S
cuidate
Un beso!
Que lindo poema, este poema lo sentí como si saliera desde mi interior. Me gustó tu blog y bienvenidio al mío.
Me gusta lo que escribes. Podriamos intercambiar impresiones que siempre es enriquecedor (ademas soi de granada)
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