Por los tenebrosos rincones de mi cerebro, acurrucados y desnudos, duermen los extravagantes hijos de mi fantasía, esperando en silencio que el arte los vista de la palabra para poder presentarse decentes en la escena del mundo.
Bécquer - Prólogo a Rimas y leyendas

miércoles, 12 de marzo de 2008

III - Nuestro falso calor

Nos dimos calor, unidos
y soñamos separados
siempre dominados
por los húmedos senderos
de los nudos animales
a los que estamos atados.

Fingimos haber encontrado
sin saber que hemos perdido
y en la soledad, ¡laberinto!
a posta fuimos compañeros
engañados.

Volamos, unidos y abrazados
sonriendo ante el teatro
donde vivimos atrapados.

Y quizás, mañana,
echaremos de menos
un calor más cercano,
sentir nuestro corazón,
de nuevo, algo borracho.

Safe Creative #0905123606644

3 comentarios:

Juancho dijo...

Grandísimo poema, triste pero con esperanza. Magnífico.

Un abrazo. :)

Unknown dijo...

¡Gracias!

Bueno esperanza no se si hay... quizás vivimos engañados pensado que hay algo más allá del mero roce y del instante.

Quizás el ser consciente de nuestras propias barreras, que nos separan, es una carga.

Qué somos sino niños quemando los cuentos de hadas, mentiras. Y sin embargo, miramos con tristeza y melancolía sus cenizas.

HoyganHamijos dijo...

Buen poema y buenísimo este último comentario. Aunque bajo mi punto de vista, no miramos las cenizas con melancolía, si no con miedo. Miedo a lo que hemos dejado atrás viendo la imposibilidad de recuperarlo al contemplar los restos...

Pero eso es un punto de vista para nada objetivo y basado únicamente en mi forma de ver.
Lo que si puedo decirte es que el poema es precioso eso seguro ^_^